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viernes, 29 de abril de 2011

***EL ARTE DE VIVIR.... ***

Sé tu propio motor de ignición. Enumera las buenas cosas que tienes en la vida. Al tomar conciencia de su valor, serás capaz de ir al frente con mucha fuerza, coraje y confianza. Conquistarás tu arco iris cada día. Sé paciente, no te quejes de tu trabajo, de la rutina, pues es tu trabajo el que te mantiene en alerta y en constante desenvolvimiento personal y profesional; además de eso te ayuda a mantener la dignidad. Cree, pues tu valor está en ti mismo, lo desagradable y/o penoso llega por azar o por tomar decisiones equivocadas o no. Si el momento es triste date tiempo, asimílalo, las respuestas vendrán a su debido momento, no te dejes vencer, no seas igual, sé diferente. Si nos dejamos vencer no habrá sorpresas ni alegrías... el cambio es vida, no seas resistente a él, pues somos seres en constante transformación por naturaleza. La variación anima al espíritu, cura, estimula, sorprende, abre nuevas puertas, fortalece para nuevas experiencias y da un impulso fresco a nuestra vida. La verdadera alegría está en tu interior....

jueves, 28 de abril de 2011

***No te des por vencido***


EL HELECHO Y EL BAMBU

Un día decidí darme por vencido…
renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida.
Fui al bosque para tener una última charla con Dios.
"Dios", le dije. "¿Podrías darme una buena razón
para no darme por vencido?"

Su respuesta me sorprendió…"
-Mira a tu alrededor", Él dijo.

"Ves el helecho y el bambú?"
"Sí", respondí.
"Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú,
las cuidé muy bien. Les di luz. Les di agua.

El helecho rápidamente creció.
Su verde brillante cubría el suelo.
Pero nada salió de la semilla de bambú.
Sin embargo no renuncié al bambú.
En el segundo año el helecho creció
más brillante y abundante
y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú.
-Pero no renuncié al bambú." Dijo Él.
"En el tercer año, aun nada brotó de la semilla de bambú.
Pero no renuncié" me dijo.

"En el cuarto año, nuevamente,
nada salió de la semilla de bambú.
"No renuncié" dijo.

"Luego en el quinto año
un pequeño brote salió de la tierra.
En comparación con el helecho
era aparentemente muy pequeño
e insignificante.

Pero sólo 6 meses después

el bambú creció a más de 20 metros de altura.
Se la había pasado cinco años echando raíces.
Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron
lo que necesitaba para sobrevivir.

"No le daría a ninguna de mis creaciones
un reto que no pudiera sobrellevar".

Él me dijo.
"¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando,
realmente has estado echando raíces?"
"No renunciaría al bambú. Nunca renunciaría a ti.
"No te compares con otros" me dijo.

"El bambú tenía un propósito diferente al del helecho,
sin embargo, ambos eran necesarios
y hacían del bosque un lugar hermoso".

"Tu tiempo vendrá" Dios me dijo. "¡Crecerás muy alto!"

"¿Qué tan alto debo crecer?" pregunté.
"¿Qué tan alto crecerá el bambú?" me preguntó en respuesta .
"¿Tan alto como pueda?" Indagué.

Nunca te arrepientas de un día en tu vida.
Los buenos días te dan felicidad.
Los malos días te dan experiencia

Ambos son esenciales para la vida.

La felicidad te mantiene Dulce,
Los intentos te mantienen Fuerte,
Las penas te mantienen Humano,
Las caídas te mantienen Humilde,
El éxito te mantiene Brillante

domingo, 26 de septiembre de 2010

La Guagua


La Guagua



*guagua: del quechua wawa, niño de teta.

Nuestro amor 
es una guagua
que se alimenta de besos
y cada vez que te marchas
rompe a llorar sin consuelo.
***
Hemos de ser buenos padres
con este niño
de pecho:
es tan poco lo que pide
y tan bien
que nos ha hecho.

*****
Si nosotros lo creamos
por su vida
velaremos
porque trajo la esperanza
y despertó los anhelos
dormidos en nuestras almas
que son como ola y viento:
solo quieren estar juntas
en la vida
y en el tiempo
Anoche de madrugada
llorando estaba en mi lecho:
la suavida
d de la luna
le recordaba tus pechos.

***

Le dije que tú le amabas
y se durmió satisfecho,
mas luego por la mañana
echó de menos tus besos
y al ver que tú ya no estabas
se puso a llorar de nuevo.

***
No supe como explicarle
que aunque tú te encuentres lejos
y aunque otros brazos te abracen
tu cariño es verdad
ero.
***
Lo sé porque en tu mirada
hay lágrima y tambien
fuego,
ingredientes que acompañan
al amor
cuando es sincero.

***
Yo no quiero que este crío
de madre
se sienta huérfano
de tanto no estar contigo
de tanto echarte de menos,
mas como eres buena madre

y la dulzura es tu reino
sé que sabrás consolarle
con el caviar de tus besos.

***
Y aunque por querer
te sufra
te continuaré queriendo
porque quiero ser buen padre
para este niño
pequeño
que nació sin pedir nada
y ahora nos pide besos,
solo besos y caricias
para continuar viviendo
como un sol en nuestras almas
que están llenas de contento,
porque se andaban buscando
siempre, casi sin saber
lo
como busca una garza
al sauce del estero,
porque antes de conocerse
ya se echaban de menos,
porque tú y yo en la vida

somos como ola y viento:
nacimos para estar juntos
en el mar o en el cielo,
en la proa de una nave
o en un horizonte quieto...

***
Y nada restringe un cariño
tan grande como es el nuestro
porque un amor
tan divino
es un don del universo.


José Miguel Torres Fuentes